lunes, diciembre 12, 2011

Gafas de cartulina

David recortaba concentrado su cartulina naranja. Sus manitas acertaron a dar forma a unas gafas estrafalarias. Su papá le ayudó a terminar las lentes que, le dijo, le permitirían ver a través de las cosas, por muy opacas y gruesas que parecieran. Se las puso con ansia. Miró la tele y vio dentro a todos los personajes de sus dibujos animados favoritos preparándose para salir a escena, alborozados. Echó un vistazo a la puerta de su habitación y pudo ver sus muñecos jugando al parchís. Ganaba Conejito, su favorito. Allí estaba mamá recogiéndolos y ordenándolos sobre su cama. Era la primera vez que la veía después de tanto tiempo que partió al cielo. Miró a papá. Visión negra y enredada. Se asustó. Sabía cómo cambiar aquello. Le miró a los ojos y sonrió. Lo negro tornó arcoíris mágicamente.

2 comentarios:

  1. el poder infantil llega hasta límites insospechados!!! Manucha

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